HTC One (M8), análisis: Una evolución casi perfecta

engadget_DSC6811Hace un año vino al mundo el HTC One. Este terminal supuso sin duda todo un empuje para su fabricante y un importante motivo de intranquilidad para sus contrincantes. El smartphone era atractivo, muy resolutivo y no tenía enemigos especialmente importantes en el horizonte (el Galaxy S4no se presentaría hasta un par de meses después).

Ahora, su sucesor llega con intención de retomar ese puesto, mejorando cualidades de su hermano pequeño y repitiendo otras que cree clave para conformar el (supuesto) teléfono perfecto. ¿Lo habrá conseguido? Eso es justo lo que queremos responderte tras más de un mes de pruebas con el terminal. Y tenemos mucho que contar, créenos. Para descubrirlo, mira tras el salto y disponte a conocer a fondo al nuevo HTC One (M8).

 

Diseño



En nuestra primera toma de contacto con el HTC One (M8) ya te hicimos una detallada descripción sobre cómo luce el teléfono, sin embargo, no está de más volver a repasar sus cualidades y sacar punta a algún que otro asunto. Como sabes, el smartphone se presenta con un aspecto parecido a su antecesor -no puede negar que son familia, vaya- pero al mismo tiempo con una clara renovación estética.

El dibujo de su silueta es algo más redondeado, haciendo especial hincapié en sus bordes, de acabado metalizado y que despierta tanto pasiones como desencantos. Y es que, a pesar de ser tremendamente agradable de tocar y lucir estéticamente más atractivo, siento que influye negativamente en su agarre. Si te fijas en la foto que tienes a continuación, el HTC One contaba con un borde de superficie plana (en plástico) que hacía que el apoyo de los dedos fuera mejor. Por contra, en el One (M8) dicha superficie es más curvada, provocando por tanto que haya menos área en la que poner los dedos cuando se procede al agarre. La diferencia puede parecer mínima, lo sabemos, pero créeme cuando digo que resulta suficiente para que las sensaciones entre ambos teléfonos sean distintas.


La adoración de HTC por la curva no solo acaba en sus laterales. De hecho, en su espalda encuentra su máximo esplendor. Ya en el M7 la superficie del terminal se presentaba con cierta curvatura, pero sin duda en el modelo M8 resulta bastante más llamativa, ayudando a que se adapte muy bien a la mano. El acabado además vuelve a ser similar -un gustoso metal cepillado de atractiva apariencia-, algo que por otra parte tampoco ayuda al comentado agarre del equipo: entre las curvas y lo extremadamente suave que es, las probabilidades de que se deslice en la mano aumentan.

htc-on-m8-curvatura-espalda

Por encima de la curvatura o el acabado, lo que realmente destaca en su espalda es el sistema Camera Duo o Cámara Dúo -como ha sido traducido al español. Compuesto por dos sensores, el principal de coloca junto a su flash LED de doble color, mientras que el superior se sitúa casi al borde. Hablaremos largo y tendido sobre estos dos aspectos en su momento, descuida.

htc-on-m8-espalda


No hay novedades especiales en temas de puertos y conectores. Ya sabes que algunos han cambiado de lugar como es el caso del botón de encendido -en color negro brillante por cierto para camuflarse perfectamente en la zona superior-, o el del puerto de 3,5mm. La pulsación de las teclas es perfecta en todos los casos (tanto en el de encendido/bloqueo, como en el de control de volumen) con un recorrido óptimo y fácilmente distinguibles. Hubiéramos colocado eso sí el botón de encendido en el lateral, en lugar de arriba, evitando así tener que alargar tanto el dedo (o mover la mano) para pulsarlo -al ser el teléfono tan alto tendrás que hacer este gesto siempre que lo sujetes por la base.

Pasamos a su zona frontal. De nuevo aquí volvemos a encontrarnos con los dos altavoces del terminal, sin duda clara seña de identidad del HTC One y de nuevo imagen identificativa del nuevo HTC One (M8). También hay hueco aquí para la cámara frontal y para el logo de la compañía en la zona inferior. Las teclas táctiles han desaparecido (KitKat las integra en su propia interfaz, recuerda), de manera que ayuda a que su panel pueda ser más alargado y alcance las 5 pulgadas que luce en esta ocasión.

htc-on-m8-altavoces

En líneas generales, el HTC One (M8) es por tanto tremendamente atractivo a la vista y al tacto. Su silueta acompaña -salvaguardando lo escurridizo que puede llegar a ser en la mano, claro- y el acabado metalizado añade indudablemente un plus importante que hace que este equipo se sienta como un dispositivo realmente premium.

Pantalla



HTC vuelve a apostar por el Super LCD3 en este nuevo buque insignia. Con una resolución de 1080p (Full HD), el panel de este equipo aumenta su tamaño (respecto a su antecesor) hasta las 5 pulgadas, haciendo por tanto que el disfrute sea aún mayor. Sus ángulos de visión son realmente buenos, así como el brillo y la calidad de los colores, resultando además cómodo de ver bajo el sol.

La respuesta al tacto también me parece bastante buena, aunque he encontrado a veces que resulta especialmente sensible al toque simultáneo de los dedos. De esta forma, si se está paseando entre iconos y dejas ligeramente apoyado el pulgar en el borde, la pantalla deja de funcionar, no respondiendo a nuestras peticiones hasta que vuelves a levantarlo. Echamos por tanto en falta alguna tecnología como la presente en los iPad mini que sea capaz de detectar el toque activo o pasivo de los dedos y no entorpezca la experiencia de usuario.

En cuanto a su protección, disfruta como sabes de Gorilla Glass 3, lo que le confiere una gran resistencia a arañazos. Lo cierto es que he podido probar bastante poco cómo responde a los arañazos debido al uso intensivo que hemos hecho de la funda durante todo este tiempo -descuida, te contaremos más sobre ella unos apartados más abajo.

Especificaciones técnicas



Un análisis engadgetero no se concibe sin su correspondiente ficha técnica. A continuación tienes una tabla en la que poder repasar mejor todos los detalles y cualidades que caracterizan al One (M8) de HTC. Recuerda que si lo que prefieres es compararlo con su antecesor, siempre puedes echar un ojo a esta otra tabla, donde ponemos frente a frente a los dos terminales de HTC. Sírvete tú mismo.

 

HTC One (M8)
Sistema operativo Android 4.4 KitKat + Sense 6
Pantalla 5 pulgadas
Resolución 1.920 x 1.080 (440 ppi)
Tecnología de la pantalla Super LCD 3
SoC Qualcomm Snapdragon 801 a 2,3 GHz
GPU Adreno 330
RAM 2 GB
Almacenamiento 16 ó 32 GB (ampliables a 128 GB)
WiFi 802.11 a/ac/b/g/n, dual-band
Bluetooth 4.0
NFC
Cámara principal UltraPixel (4 MP) f/2.0 + Duo camera
Grabación de vídeo 1080p
Cámara secundaria 5 MP BSI f/2.0
Batería (mAh) 2.600 mAh
Peso (g) 160 g
Medidas 146,36 x 70,6 x 9,35 mm
Características especiales Gorilla Glass 3, infrarrojos, cámara dual

 

Sistema operativo e interfaz



El One (M8) no podía estrenarse de otra forma que no fuese con la última versión de Android, sistema operativo que le da vida. KitKat sienta realmente bien a las entrañas de este equipo, moviéndose con soltura y respondiendo sin titubeo alguno a nuestras peticiones. Si vienes del One (M7), el entorno te resultará tremendamente familiar; HTC se ha limitado a perfeccionar ciertas áreas de la interfaz, de forma que la mayoría de características permanecen intactas.

Volvemos a encontrarnos con la conocida y popular capa Sense. Siempre me he declarado gran fan de ella, para qué negarlo, y en este terminal he vuelto a reencontrarme con un entorno estéticamente agradable y práctico. Es cierto que no deja al sistema de Google tan virgen como muchos desearían, pero creo que el buen hacer de esta capa hace que al menos se gane el que le des una oportunidad.


BlinkFeed vuelve a tener un protagonismo importante, recibiendo además ahora mejoras de uso con un scroll infinito y una mejor personalización de sus feeds. Los agregadores de feeds donde se mezclan en un mismo lugar contenidos de diferente índole (es decir noticias, Twitter, Facebook, etc.) no han sido nunca santo de mi devoción, pero no dudo que los que gusten de esta pequeña plataforma de HTC sabrán apreciar las novedades.

La incorporación de gestos también resulta bastante positiva en este equipo. Ahora es posible por ejemplo desbloquear el terminal con solo deslizar el pulgar de derecha a izquierda (lo que dará acceso al mencionado BlinkFeed) o de izquierda a derecha (que hará lo propio con nuestro panel de widgets), algo bastante útil teniendo en cuenta que nos evita tener que buscar el botón físico en la parte superior (como decíamos antes, en el apartado de diseño, el teléfono es alto, por lo que con una mano quizás no te resulte tan cómodo pulsarlo para su desbloqueo).

HTC tampoco se olvida de incluir algunas otras pinceladas como la app Zoe (una red social de imágenes que aún no ha sido lanzada -tendremos que esperar todavía varias semanas hasta poder hablarte de ella-), la aplicación TV (para la gestión de contenidos TV), o incluso Fitbit, que viene precargado gracias al acuerdo alcanzado entre ambas compañías para que uses la plataforma de monitorización de actividad.

Rendimiento y autonomía



Manejarte por el M8 es fácil. Y rápido. Y tremendamente efectivo. El teléfono responde sin dificultad alguna a todas nuestras peticiones y no muestra nunca signos de fatiga o ralentización. En este sentido es complicado sacarle algún ‘pero’ a este smartphone. El smartphone cuenta con una arquitectura potente y sabe sacarle partido de la mejor manera posible en prácticamente todas sus funciones.

Estas subjetivas impresiones pueden además corroborarse con algunos números, los procedentes de sus benchmarks. A continuación te dejamos con una tabla en la que poder comparar sus resultados con los obtenidos en el HTC One (M7) y el Galaxy Note 3. Tenemos sobre la mesa el Galaxy S5 y el Xperia Z2 -sus análisis llegarán en los próximos días-, pero preferimos guardarnos las comparaciones para sus respectivos análisis. Descuida, pronto estarán por aquí.

 

HTC
One (M8)
HTC
One (M7)
Samsung
Galaxy Note 3
Quadrant 2.0 24.655 12.104 23.278
Vellamo 2.0 1.818 1.435 2.501
SunSpider 1.0.2 (ms)* 787 1.238 537
CF-Bench 40.220 26.854 33.785
GFXBench 3.0 Manhattan Offscreen (fps) 11,2 5,0 9,3
*SunSpider: las puntuaciones más bajas son mejores




En cuanto a la batería, llegamos posiblemente a una de mis partes favoritas. En estos tiempos que corren, el gran mal que afecta a todos los smartphones es su corta autonomía. Tanta pantalla y tanta súper prestación consiguen que la batería se vea mermada de forma irremediable, a veces provocando que no sepamos salir a la calle sin llevarnos el cargador encima. Es por ello que no puedo más que aplaudir el trabajo de HTC con este M8. Durante todo el tiempo que he estado disfrutando del terminal, he podido comprobar algo que ya señalaban sus primeros análisis: la batería es una de las mejores características que tiene este teléfono. Por descontado.

Debo reconocer que al principio me asusté. En los primeros días de uso el aguante del equipo no era ni mucho menos superior a la media de terminales que han pasado por mis manos (a veces incluso resultaba peor), pero la situación cambió cuando el teléfono cogió algo de rodaje y se sometió a varias sesiones de carga. Tras ello, he podido llegar a tener el teléfono encendido (con poco uso, ojo, pero con las redes de datos habilitadas en todo momento y las notificaciones push activas) durante 3 días, 12 horas 59 minutos y 1 segundo, según indicaba el estado de energía del teléfono cuando solo quedaba un 1% de aliento.

Si apretamos las tuercas y hacemos un uso mucho más intensivo del terminal (en términos de navegación, notificaciones push, uso de cámara y manejo vario de aplicaciones) podemos perfectamente acabar el día sin haber necesitado cargarlo. Dependiendo por tanto de cómo emplees las prestaciones de tu teléfono, obtendrás obviamente una mayor o menor autonomía, pero podemos asegurarte día y medio de cómoda batería con un uso medio de este teléfono. Chapó, HTC.

Cámara



Pasamos al que posiblemente sea la incorporación más destacada del nuevo HTC One (M8). Se trata de un sistema de dos sensores que recibe el nombre de Duo Camera (o Cámara Dúo), una pareja que permitirá elegir el enfoque de las capturas una vez realizada la toma. El funcionamiento es el siguiente: el sensor superior (de 2 megapíxeles) se encarga de medir la profundidad de la escena en el momento del disparo, para así saber con exactitud a qué distancia se encuentra el objeto más cercano y todos aquellos que componen la escena. La cámara principal, por su parte, se limita a capturar la foto con un sensor Ultrapixel, el mismo de 4 megapíxeles que encontramos en el anterior HTC One.


Todo este proceso se realiza de manera inmediata y sin ningún tipo de esperas. A diferencia de otros fabricantes, en el caso del M8 solo tendremos que pulsar el botón de disparo, ya que siempre tendremos la opción de enfocar al gusto una vez realizada la toma. En el caso de Samsung, por ejemplo, debemos de seleccionar el modo de enfoque selectivo y luego disparar, además de esperar unos segundos hasta que el terminal analice la escena por completo tras varias capturas. Sin duda, lo mejor del sistema planteado por HTC es por tanto la extremada rapidez de la captura y la posibilidad de ajustar enfoques siempre y cuando deseemos, sin necesidad de recordar activar un modo específico cada vez que deseemos conseguir el efecto de enfoque selectivo.



Pero no todo es perfecto en la Cámara Dúo. Hay ocasiones en las que el modo de selección de enfoque no estará disponible en la imagen. Si elegimos algún modo preestablecido dentro del menú de configuración de la cámara (macro, por ejemplo), la imagen final no permitirá elegir el enfoque ni aplicar los efectos. Sólo podremos hacer uso del enfoque selectivo tras disparar en automático, y eso es algo que no me gusta demasiado. Además, las condiciones de luz también determinarán la captura, ya que en momentos de escasa luz o tras activar el flash tampoco habrá posibilidad de jugar con los efectos de enfoque.


El recorte en el enfoque selectivo no siempre es perfecto


Los efectos conseguidos son bastante buenos a simple vista, sin embargo, a tamaño real se aprecia con claridad que el enfoque no se aplica correctamente. En la mayoría de ocasiones el objeto no aparece “recortado” con exactitud, y eso provoca que veamos algunas zonas enfocadas y otras no. Hay veces en las que la capa de enfoque no sigue un patrón correcto, dando como resultado imágenes con efectos bastante extraños y sin sentido.

Gracias al patrón de profundidad capturado por la cámara secundaria, el software del HTC One (M8) permitirá aplicar efectos bastante interesante y divertidos. Podremos por ejemplo usar efectos de primer plano “desaturando” el fondo y dando protagonismo al objeto seleccionado, emular estaciones del año con nieve, flores u hojas y experimentar un efecto en tres dimensiones que parece dar vida a la imagen capturada. Todas estas funciones basadas en la Cámara Dúo se aplican exclusivamente a través de la aplicación cámara incluida por defecto en el terminal, así que no se puede tener acceso a ellas desde otra aplicaciones de terceros. Al menos por ahora, claro.


Captura de noche y recorte


El resto de funciones de la cámara llegan bastante completas, ya que los modos de configuración ofrecen menús avanzados con los que poder seleccionar varios parámetros a la hora de disparar. El modo manual, por ejemplo, permitirá elegir sensibilidades ISO, velocidad de obturación, balance de blancos y exposición, aunque esta última sufrió algún que otro hipo cuando seleccioné una velocidad de obturación de 4 segundos. El modo de edición de imágenes también llega con funciones avanzadas, permitiendo cambiar valores como nitidez, saturación, contraste, brillo, balance de blancos, etc.

Los 4 megapíxeles pueden llegar a quedarse cortos dependiendo de tus necesidades


Los resultados obtenidos con la cámara del HTC One (M8) no llegan a sorprenderme demasiado, y aunque a niveles generales cumple con lo que un usuario medio podría pedir, pienso que no está a la altura si se tiene en cuenta el terminal que tenemos frente a nosotros. El experimento de la Cámara Dúo obtiene espectaculares resultados siempre y cuando no salgan de la pantalla del terminal. Revisar las imágenes resultantes en la pantalla de un ordenador (o peor aún, en una televisión) no hace más que evidenciar las carencias del sensor de 4 megapíxeles. Y sí, 4 megapíxeles son más que suficientes para obtener imágenes realmente buenas, ya sean para compartir a través de la red o para imprimir una fotografía de 10 x 15, pero si lo equipamos con una modalidad tan llamativa como el enfoque selectivo con hardware dedicado, la exigencias comienzan a ser mayores.

Funda



Si leíste nuestra primera toma de contacto con el One (M8), seguro que te percataste del entusiasmo que provocó en quién escribe estas líneas la nueva funda Dot View. No es que ahora me resulte menos original de lo que en su momento me pareció, pero sin duda el uso diario del accesorio ha conseguido que sepa valorar sus cosas buenas… y encontrar también las malas.

Por el lado bueno, seguimos encontrándonos con una funda tremendamente práctica cuyo frontal da acceso a información bastante útil del teléfono sin tener que levantar su tapa. Con solo dos toques (la respuesta es bastante buena) podemos ver la hora que es, el tiempo (incluida la temperatura) que hace, y el estado de la batería (cuando este está bajo), mientras que en el momento de recibir una llamada, la funda se convierte en un panel de información aún más significativa, capaz de mostrarme quién me llama (ya sea número de teléfono o nombre de la persona, si esta se encuentra en la agenda) y de ofrecerme la posibilidad de descolgar o cortar la llamada.


El potencial que puede llegar a tener Dot View se me antoja casi infinito -vale, venga, va, puede que sea un poco entusiasta, pero déjame soñar. Su funcionalidad viene gestionada por una aplicación que se actualiza, como cualquier otra, desde Google Play, y que podrá seguir ofreciendo más posibilidades en el futuro, según se desarrollen. Por imaginar se me ocurre por ejemplo el poder consultar con dos toques de dedo cuántos emails tengo sin leer y con tres si hay notificaciones pendientes en alguna de las tropecintas redes sociales a las que pertenezco. Igualmente se podrían llegar incluso a habilitar ciertos juegos rudimentarios y plantar cara así al simpático ‘Tres en raya’ que ofrecía Flipcase con la funda del iPhone 5c.

En términos de agarre resulta además cómoda, muy cómoda. Bien es cierto que hace que se pierda la sensación del frío y pulido metal de la espalda -algo bastante gustoso, todo haya que decirlo- y que se esfume ese aire premium que se respira en el diseño del equipo; sin embargo, al mismo tiempo elimina esa facilidad al resbalado de la que hace gala nuestro protagonista, permitiendo así un mejor agarre del equipo y una mayor adaptación a la palma de la mano.

No todo son unicornios y arcoíris con la Dot View, tal y como ya te he adelantado. Al tiempo que me sigue pareciendo una funda tremendamente original y buena compañera del agarre, en ciertos momentos puede llegar a ser algo incómoda. ¿Cómo se come eso? Pues por culpa precisamente de su tapa. Esta no es capaz de mantenerse abierta por sí sola, de manera que obliga a que la aguante continuamente con una mano si quiero visualizar la pantalla. Siempre podrás plegarla hacia atrás, cierto, pero debido a la curvatura de la espalda, el cierre no es perfecto, provocando que quede un incómodo hueco al que tendrás que acostumbrarte sí o sí durante su uso. Incluso a la hora de dejar el teléfono sobre una superficie, la rigidez trasera impide que el teléfono se quede 100% en horizontal, formando un acusado ángulo que lo mismo te puede venir bien si estás visualizando algo en la pantalla, pero que resulta muy poco práctico a la hora por ejemplo de escribir -el teléfono, como puedes comprobar en el vídeo de repaso, bota todo el tiempo. Es, sin la menor duda, la cara amarga de esta funda y un aspecto que esperamos que sea considerado para su replanteamiento en un futuro (no muy lejano).

En cuanto a su comportamiento al sol, tampoco resulta nada satisfactorio. En determinadas condiciones en las que la luz es más fuerte, es imposible visualizar correctamente la información que se muestre en la funda. Tenlo en cuenta cuando lo saques a paseo.

Conclusión


HTC ha hecho un trabajo sublime con este teléfono. A nivel de diseño ha conseguido ponerse a la altura del mismísimo Apple -te guste o no la marca, debes reconocer que es una referencia en diseño-, ofreciendo un terminal de acabado premium, muy trabajado y agradable a la vista. No dudo que en este momento es el teléfono que mayor frente puede hacerle al iPhone 5s en este aspecto.

Tenemos además ante nosotros un terminal potente, de gran rendimiento, que nunca te dejará tirado y que encima hace gala de una batería de larga duración. Disfruta de Android en su última versión y se adereza con una interfaz que tiene una buena cantidad de adeptos, gracias a lo intuitiva y resolutiva que resulta. Para acabar de ponerle el lazo, la firma ha acompañado además el equipo de una funda tremendamente original, de la que, a pesar de sus defectos, me declaro admiradora.

htc one m8 analisis conclusion

¿Qué falla entonces en este teléfono? Pues básicamente dos cosas. En primer lugar su cámara, que a pesar de ofrecer un sistema de enfoque selectivo bastante interesante, sigue están anclada en 4 megapíxeles, algo posiblemente no del gusto de todos. En cuanto al mencionado modo de enfoque, el planteamiento es bueno, pero acaba fallando en la ejecución en determinadas ocasiones, como ya te hemos explicado en su correspondiente apartado.

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